El Inbound Marketing o marketing de atracción, es una estrategia que se basa en atraer clientes con contenido útil, relevante y agregando valor en cada una de las etapas del recorrido del comprador.

El Inbound Marketing actualmente se utiliza como una de las estrategias de conocimiento de marca y es una de las recomendaciones que se pueden encontrar en múltiples bibliografías, blogs, redes sociales y hasta empresas como LinkedIn quienes recomiendan una estrategia que combine ambos modelos.

En este sentido, se puede considerar el Inbound Marketing como parte de lo que se denomina Marketing 2.0 y Marketing 3.0. En el primer caso, el Marketing 2.0 se considera un eje fundamental al ser interactivo. Esto sucede porque se considera al usuario o consumidor como una parte imprescindible del proceso comunicativo y, por tanto, se le dan herramientas para que pueda comunicar su opinión y pueda influir, en mayor o menor medida, en la empresa”.

En el segundo caso, el Marketing 3.0 surge como respuesta a varios aspectos: los problemas generados por la globalización, las nuevas tecnologías y el interés de las personas por expresar su creatividad, sus valores y su espiritualidad. Se denomina también de esta forma porque se considera que estamos en la era de los valores; entiendo que el consumidor tiene preocupaciones más allá de la compra de un producto y quiere construir una sociedad mejor.

Por esta razón, se considera importante no solo vender a corto plazo, sino posicionarse con conocimiento de marca, lo que se traduce a crear vínculos duraderos entre tu marca y las necesidades de tu público con el fin de promover el crecimiento de tu empresa en el largo plazo. Algunos ejemplos de este tipo de marketing son el liderazgo de opinión, la responsabilidad social corporativa, o campañas de comunicación.

En el Inbound Marketing, la comunicación es bidireccional (e incluso multidireccional), esto se debe a que su principal objetivo es atraer al potencial cliente a través de técnicas como contenido educativo o entretenimiento, donde este perciba el valor añadido que le proporciona la marca.

Esto se puede lograr a través de la combinación de estrategias Above the Line, (ATL, por sus siglas en inglés y Bellow the Line, (BTL, por sus siglas en inglés). De esta manera, lo que separa las campañas directas, dirigidas de aquellas más generalizadas al conocimiento de marca, y aquellas con presencia o ausencia de resultados directos, y retorno directo de la inversión son las acciones que tomemos.

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